Ha llegado el momento de hacer los
preparativos para viajar con nuestra mascota, por ello deberemos seguir
unas pautas muy sencillas para hacer de nuestro viaje una experiencia
gratificante en compañía de nuestra mascota.
Antes de comenzar nuestro viaje en los días previos es imprescindible visitar a nuestro veterinario para que actualice la cartilla de vacunación de nuestra mascota y
obtener los certificados correspondientes para el viaje en caso que
fuera necesario consultándole ante los posibles periodos de cuarentena
del lugar de destino al que vamos a viajar. Será él quien pueda
informarnos sobre las enfermedades endémicas del país de destino y las
vacunas exigidas en cada caso, tomando así las precauciones necesarias.
El veterinario nos recomendará o no la sedación del animal y su dosis según la duración del viaje y el comportamiento
habitual del animal dependiendo si este suele ser inquieto, tranquilo,
cachorro, adulto...
Recomendamos según la duración del viaje no suministrar agua ni comida 4 horas antes de salir de viaje en trayectos cortos (2-4hs) y 8 horas
antes en trayectos largos (5-9hs) evitando así que el perro o gato
pueda hacer deposiciones o vomitar por mareo en el transportin
sintiéndose incómodo durante el resto del viaje.
Tanto para perros como para gatos deberemos protegerlos contra parásitos externos siendo aconsejable desparasitar con un producto eficaz y de amplio
espectro para protegerlos contra garrapatas, pulgas y flebotomos. Estos
últimos son pequeños mosquitos que se encuentran en la mayoría de
países mediterráneos y de América Latina y pueden transmitir
Leishmaniosis, una enfermedad que puede resultar mortal para el animal.
Si nuestro compañero no lleva su correspondiente identificación, éste es el momento idóneo para implantarle el chip ya que en caso de perdida es el único método que nos asegura su
recuperación y además es obligatorio en todos los países de la Unión
Europea.
Al igual que el resto de la familia, nuestra mascota también necesita preparar su maleta antes de partir. No debemos olvidar como parte de su equipaje su
comida, los recipientes para comer y beber, un cepillo para el pelo,
champú, algún juguete, collar y correa de paseo, incluyendo también un
bozal por si lo exigen en algún sitio.
Obligatorio para viajar al extranjero: PASAPORTE DE LA UNIÓN EUROPEA PARA ANIMALES DE COMPAÑÍA
Los
perros y gatos que reúnan las características necesarias
podrán desplazarse por la Unión Europea siempre que vayan acompañados
de un pasaporte especial.
La Comisión
de la Comunidad Europea establece un modelo de pasaporte, con el cual
se permiten los desplazamientos de perros y gatos entre los
Estados miembros. Este pasaporte es imprescindible para salir de cualquier país de la UE y volver a entrar en él.
El
pasaporte no sustituye en ningún caso la cartilla sanitaria del animal.
Sólo debe solicitarse para aquellos animales que vayan a viajar y se
expedirá solo una vez para cada animal. Cada una de sus secciones
consta de varias casillas para que pueda ser actualizado antes de
realizar un viaje.
El pasaporte deberá
llevar los datos del test antirrábico realizado por el veterinario y
una declaración del profesional sobre el examen clínico que se haya
realizado al perro y un espacio para certificar los tratamientos
antiparasitarios intestinales, necesarios para entrar en determinados
países. Además podrá incluir información de vacunas no obligatorias y
el historial del animal.
Los animales
de menos de 3 meses de edad pueden someterse al test serológico y por
tanto, no pueden obtener un pasaporte. El precio de esta acreditación \"animal\" varia según la provincia en la que se emita. Los expiden los
veterinarios, quienes son los encargados de realizar todos los trámites
administrativos.
No obstante, se
recomienda antes de salir de viaje, consultar con el consulado del país
de destino o con la compañía aérea con la que se vuele , ya
que en algunos países los requisitos de entrada del animal son mucho
más estrictos. Es el caso de Reino Unido, Irlanda y Suecia, donde se
requiere que los animales pasen test de anticuerpos antirrábicos
realizados en laboratorios especiales, en ocasiones, incluso meses
antes de iniciar el viaje de partida.